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Red Nacional de Medios Alternativos

lunes, 12 de septiembre de 2016

Hacer visible lo invisible – Apuntes para una Historia del Mundo Entrerriano (Cap.I)

LA HISTORIA PROFUNDA CONTRA EL COLONIAJE FOLKLÓRICO
“Nadie enseña lo que no sabe”, me dijo categóricamente una gran compañera docente hace mucho tiempo. “Y nadie defiende lo que no conoce”, podemos agregar entonces. No enseñamos la Historia profunda de Entre Ríos, del mundo entrerriano, porque no la estudiamos y no la conocemos, y por ello mismo, no defendemos nuestra tierra y no reafirmamos nuestra memoria histórica revolucionaria frente al saqueo imperial y centralista biocida del presente. La versión “folklórica” y anecdótica de nuestra historia y de nuestra cultura debe ser superada por una reflexión histórica, cultural, educativa y política crítica, rigurosa, profunda, concientizadora, comprometida y movilizadora, que potencie las resistencias localizadas del presente. Todo folklorismo histórico y cultural es cómplice de la continuidad del coloniaje y del saqueo en sus distintas formas.
El repaso de la Historia del Mundo Entrerriano debe hoy tener en cuenta el aporte del método de análisis de los denominados estudios de la subalternidad, postcoloniales y postoccidentales (1). Al estudio de la complejidad de las luchas, las diferencias, las tensiones y las contradicciones de clases sociales en todas sus dimensiones debe articulársele un estudio etnográfico preciso, y una percepción clara de la heterogeneidad de los tiempos históricos y de la ramificación rizomática y compleja también de los procesos que investigamos. El concepto de “mundo de la vida”, de mundo sociocultural, que Husserl y después Habermas trajeron al debate en las ciencias sociales también nos puede ayudar como herramienta metodológica. Nosotros trataremos de introducirnos críticamente en la Historia del Mundo Entrerriano, en el sentido amplio y en el sentido específico del concepto, a la vez.
LA SAGRADA ANTIGÜEDAD DEL MUNDO ENTRERRIANO
...Durante el Plioceno, entre 6 y 5 millones de años atrás, el clima mundial
se enfrió, y se formó el casquete antártico. El agua retenida como hielo
provocó un descenso generalizado del nivel de las cuencas oceánicas.
El Mar Paranaense se secó, y los grandes ríos de la Mesopotamia
comenzaron a extender sus cauces...”
CARLOS N. CERUTI, “Ríos y Praderas: los Pueblos del Litoral”, en
Nueva Historia Argentina”

En un sentido amplio, hablar de mundo entrerriano o mundo entrerriano de la vida, es hablar de una tierra y una cultura histórica que se fueron formando en los vaivenes geológicos, ecológicos y antropológicos de la región y del planeta. En un sentido específico, interrelacionado con el sentido amplio, hablamos de un mundo complejo de valores socioculturales abiertos, pero localizados y con devenir propio en nuestra tierra. Un mundo sociocultural que tiene un momento de forja decisiva, un momento histórico constitutivo, en la interacción de las comunidades nativas entre sí y con –y frente- a la invasión colonial española y europea, incluyendo aquí por supuesto a los mancebos “criollos” al servicio de la imposición imperial.
El colonialismo es político e ideológico, más que étnico o biológico. Es una política de saqueo, alienación y explotación que puede estar conducida por un poder extranjero, pero que puede estar acompañada por criollos y nativos al servicio –por distintas causas- de esa política. Del otro lado habrá resistencia sociocultural a esa política y esa resistencia política también puede ser multicultural. De lo que se trata en un estudio histórico riguroso y serio hoy es analizar la complejidad de esa lucha política e ideológica en cada momento clave.
Hubo un mundo entrerriano y litoraleño que se formó en la interacción con y en la resistencia contra la colonización española y manceba. Ese mundo complejo de valores se recombinó después con el mundo de gentes y el mundo de cosas que fueron llegando y que fueron pasando en la tierra entrerriana, inserta en la historia mundial contemporánea.
Atahualpa Yupanqui (1908-1992), que llegó a Rosario del Tala en los años ´30 cuando todavía no era Atahualpa Yupanqui y simplemente era un muchacho buscando caminos, nos da una referencia histórica para avanzar en nuestro estudio arqueogenealógico. Don Ata siempre fue agradecido de esos entrerrianos de amistades sin revés, como Climaco Acosta y Cipriano Vila, a los que les dedicó la milonga “Sin caballo y en Montiel”, y también habló con admiración de los gauchos judíos, ese fenómeno sociocultural único en el mundo que se dio en la tierra entrerriana. Es conocida la historia de Don Adolfo Rabinovich que le cedió su catre al Atahualpa recién llegado y durmió -sin decir nada- en una mesa del billar de su boliche. Cuando Yupanqui habla de esa solidaridad y de esa generosidad se refiere con admiración a personas con valores de “una sagrada antigüedad”.
El joven Atahualpa vivió en
E.Ríos en los años '30

¿A qué época nos debemos remontar para encontrarnos con la raíz de esa sagrada antigüedad entrerriana? El gran Cesar Blas Perez Colman (1874-1949) nos dio una respuesta clarísima en su Historia de Entre Ríos (1520-1810), que hoy es un clásico imprescindible de nuestra historiografía. Citando al funcionario colonial Gonzalo de Doblas, Perez Colman nos transcribe:
“…Estos indios –los minuanes- permiten en sus tolderías y en todo el territorio en que se extienden, a cuantos indios guaraníes se desertan de sus pueblos y quieren vivir entre ellos…del mismo modo permiten españoles, gauderios y changadores que andan por aquellos campos matando toros para aprovechar los cueros… pero es mucho más lo que extraen los mismos portugueses, a los que ayudan y favorecen mucho los minuanes…” (2)
Los tres tomos de la Historia Entrerriana
imprescindible de Perez Colman

¿QUÉ ENTENDEMOS POR GAUCHO, CRIOLLO Y “NACIONAL”?
...Los yaros, se valen de la yerba del Paraguay que beben molida en polvo
cuando son consultados y dan la respuesta diciendo: la yerba me ha dicho
ésto o aquello...”
DANILO ANTON
El Pueblo Jaguar. Lucha sobrevivencia de los charrúas
a través del tiempo”

El Che pensando la lucha con su mate


Hay un complejo mundo sociocultural entrerriano allí, clandestino y autónomo. Hay un mundo nativo-gaucho en formación: la sagrada antigüedad entrerriana de considerar hermano al amigo y más al amigo con necesidades y padecimientos tiene su base allí. Está muy claro que esa sagrada antigüedad no es española, no es criolla-burguesa ni es europea-inmigrante. Esa antigüedad es minuana-charrúa-guaraní-chaná-negra-gaucha-popular-multicultural. La relectura hoy de éste párrafo decisivo de Perez Colman nos debe llevar a rediscutir y ampliar lo que entendemos por gaucho y lo que entendemos por criollo y criollismo, porque la colonialidad ideológica y racista también se metió por mucho tiempo en estos conceptos, gracias a las operaciones y manipulaciones historiográficas de la oligarquía terrateniente argentina en épocas de definición del Estado-Nación argentino oligárquico y del modelo oligárquico agroexportador (1862-1930).
El Prof. Cesar Blas Perez Colman

“De estos pueblos abnegados en la defensa del suelo de su patria nativa, heredó el pueblo entrerriano sus más altas virtudes cívicas”, afirma brillantemente Perez Colman en otra reflexión memorable, fundante de una nueva epistemología histórica que espera ser desarrollada. Una corrección debemos hacer aquí a los estudios clásicos de historia entrerriana: los charrúas no fueron exterminados en el Cerro de La Matanza (Victoria) en 1751. Fueron reprimidos y masacrados sí, pero no exterminados sino dispersos y derrotados política y comunitariamente. Volverán después como milicianos en las luchas por la independencia y el federalismo.
El criterio epistemológico, la forma en que uno construye y busca validar el conocimiento, puede ayudar en la defensa de la tierra y de nuestro mundo de la vida, o puede ser parte de la destrucción y el saqueo. Un estudio arqueológico y antropológico puede ser democrático, comprometido, concientizador y movilizador, o puede ser parte del coloniaje. Podemos comparar aquí, dos concepciones, la de Juan Bautista Ambrosetti (1865-1917), aquel gran estudioso entrerriano –oriundo de Gualeguay- considerado el Padre del Folklore Argentino, y la del maestro Antonio Serrano (1899-1982).
La concepción epistemológica e ideológica de Ambrosetti se inserta en esa Argentina terrateniente que ya había hecho la “conquista del desierto” y que, frente a la oleada de inmigrantes obreros “rojos” y luchadores, buscaba desplegar una “identidad” nacional “criolla” y folklórica. Ambrosetti ve a los pueblos nativos desde una meseta parecida a la de Juan de Garay, a la Vera Mujica y a la de Julio Argentino Roca, y nos dice desde allí que:
Juan Bautista Ambrosetti

"...El cerebro poco educado, infantil casi, de los indios que me ocupan, demasiado influido por la herencia de sus costumbres primitivas, no podía entrar de lleno en una evolución progresiva hasta poder comprender el ideal religioso sin tropezar en ese camino con los mil obstáculos que le imponía la fuerza regresiva del atavismo de supersticiones que pesaba sobre ellos..." (3)
Serrano –que supo citar a Ambrosetti cuando lo creyó necesario, reconociendo algún aporte- nos planteó las cosas de otra manera para entrar con espíritu abierto a estudiar y valorar nuestro arte nativo:
"...Hay un mundo indígena de ideas y concepciones sociales y religiosas, que condiciona la esencia de ese arte, de la misma manera que la tecnología y la materia condicionan sus formas y sus expresiones concretas. A ese mundo hay que entrar”... (4)
El Prof. Antonio Serrano

MODOS DE SER Y ESTAR EN EL MUNDO
Nuestro arte nativo - La expresión de
nuestros ribereños plásticos

El mismo Serrano, que mientras investigaba y andaba infatigablemente por infinitos caminos arqueológicos y antropológicos en todo el Litoral y más allá también, estudiaba a fondo los últimos aportes que había a nivel internacional en antropología, lingüística, etnografía y arqueología. Serrano escribe, hacia 1955, sobre “Los tributarios del Río Uruguay” para la Historia de la Nación Argentina dirigida por Ricardo Levene, y mientras busca a fondo conocer sobre nuestras primeras culturas desplegando un cuadro lingüístico comparativo castellano-chaná-guenoa-kaingang-guaraní, cita el aporte de Paul Rivet, en francés, al libro “Les langues du monde” –Las lenguas del mundo- de 1924 (5). Serrano está abierto y conectado al mundo buscando conocer lo nuestro, y da un paso extraordinario en el estudio de nuestras primeras culturas, corriendo incluso -lo más que puede- los propios horizontes epistemológicos de su formación y de su época. Esa “mundanidad”, esa conexión global es más productiva y creadora que la otra mundanidad alienante, la de jugar a los pokemones con el celular o vivir en la burbuja del wasap.
"Las lenguas del mundo", libro de 1924
citado por Serrano en francés

Y un documento arqueológico y antropológico puede empezar con una defensa de la tierra. Así lo hizo Serrano cuando arrancó hablando de la Región Litoral en “Los pueblos y culturas indígenas del Litoral”. Dijo el maestro de la arqueología de nuestro mundo de la vida:
Portada del libro de Serrano

“La designación de litoral para nuestra región no surgió de los científicos. Ellos suelen objetarla en sus disquisiciones académicas, pero es tal la fuerza de su raigambre que no pueden esquivarla ni siquiera en sus discursos de crítica.
La voz nace con nuestra historia política, con nuestras luchas fratricidas, y con nuestra irrenunciable fe en el federalismo. Surge de ellas y se nutre en sus causas. Para los hombres de BsAs, litoral era un territorio pero era también una actitud frente a su centralismo.” (6)
Los grandes como Serrano sólo han pensado en hacer más grande y más sólido el mundo entrerriano que los formó. En 1974, “se crea la Biblioteca Provincial por la voluntad de Serrano de donar su biblioteca particular al gobierno de Entre Ríos. Se trata de una colección especializada en arqueología, antropología y arte prehistórico con 10.000 títulos y un archivo documental. En su Testamento de donación, al referirse a su biblioteca, expresa: "Nació aquí, entre pobrezas y generosidades. Por su génesis es entrerriana y considero que ella debe volver íntegra y sin retaceos al seno de esta sociedad donde nací, me eduqué y se formó mi personalidad científica y cultural. Por eso mi voluntad es que vuelva a Paraná y quienes juzguen el gesto lo hagan con la vara del agradecimiento y del amor a la tierra natal." (7)
Antonio Serrano, Cesar Blas Perez Colman, los grandes estudiosos de nuestra tierra comprometidos con nuestro mundo de la vida, con nuestro mundo entrerriano, deben ser releídos hoy más que nunca y ampliados con todo el avance que las ciencias sociales y la historiografía crítica pueden aportar en nuestra época.
Estos grandes maestros nos ayudan a hacer visible lo invisible, porque si como planteó Antoine de Saint Exupery en ese libro tan entrerriano y universal que es “El Principito”, hay que ver con el corazón porque lo esencial es invisible a los ojos, una de dos, o los entrerrianos nos ponemos un marcapasos ético e histórico y buscamos resucitar nuestro corazón para volver a ver mejor nuestra cultura, o empezamos a hacer visible lo invisible hoy de nuestro mundo de la vida.
Saint Exupery en Concordia

Prof. Mauricio Castaldo
María Grande, E.Ríos, 12/9/2016
NOTAS:

  1.   Nos referimos por ejemplo a los aportes de Aníbal Quijano, Boaventura de Sousa Santos, Gayatri Spivak y Partha Chaterjee, entre otros. Nosotros acordamos aquí también con el concepto de mundos de la vida trabajado y propuesto por Adolfo Gilly y Rhina Roux, en “Capitales, tecnologías y mundos de la vida. El despojo de los cuatro elementos”, Revista Herramienta, Setiembre de 2008, http://www.herramienta.com.ar/foro-capitalismo-en-trance/capitales-tecnologias-y-mundos-de-la-vida-el-despojo-de-los-cuatro-elemen y seguimos la metodología de análisis que desarrolla Edward Thompson en su libro “Costumbres en Común”, Barcelona, Crítica, 1995. Para profundizar el estudio del devenir geológico, ecológico y antropológico de nuestra tierra, ver Carlos N. Cerutti, “Ríos y Praderas: los pueblos del Litoral”, en “Nueva Historia Argentina” (Tomo I, dirigido por Myriam Noemí Tarragó), BsAs, Sudamericana, 2000, pp. 105-146).-
  2. Cesar Blas Perez Colman, “Historia de Entre Ríos (1520-1810)”, Tomo I, Paraná, Imprenta de la Provincia, 1936, p.p.160-161. El Prof. Juan Jose Rossi en su trabajo “Los Charrúas” (BsAs, Galerna-Búsqueda de Ayllú, 2002, p.9) nos recuerda también el planteo de las virtudes cívicas que nos legaron los charrúas, tal como lo planteaba Perez Colman. Para pensar la integración, la inclusión rebelde multicultural en las tolderías charrúas, ver Danilo Antón, “Pueblo Jaguar. Lucha y sobrevivencia de los charrúas a través del tiempo”, Montevideo, Pri Guazú Ediciones, 1998.-
  3. Ingrid de Jong, “Entre indios e inmigrantes: el pensamiento nacionalista y los precursores del folklore en la antropología argentina del cambio del siglo (XIX-XX)”, en https://www.academia.edu/10433439/Entre_indios_e_inmigrantes_el_pensamiento_nacionalista_y_los_precursores_del_folklore_en_la_antropolog_and_237_a_argentina_del_cambio_del_siglo_XIX-XX_

  4. Salomón Hocsman, “La obra arqueológica de Antonio Serrano en las regiones del Noroeste y Litoral argentinos entre 1920 y 1970”, en https://www.academia.edu/4739065/La_obra_arqueol%C3%B3gica_de_Antonio_Serrano_en_las_regiones_del_Noroeste_y_Litoral_argentinos_entre_1920_y_1970

  5. Paul Rivet, “Langues Américaines” en “Les langues du monde”, París, 1924, citado por Antonio Serrano, “Los tributarios del Río Uruguay”, Historia de la Nación Argentina (Tomo I, dirigida por Ricardo Levene), BsAs, El Ateneo, Academia Nacional de la Historia, 1955, p.426.-
  6. Antonio Serrano, “La Región”, en “Los pueblos y culturas indígenas del Litoral”, Santa Fe, Editorial Castellví, 1955, p.9.-
  7. Antonio Serrano”, Biobliografías de Eduner, en http://www.eduner.uner.edu.ar/autores-regionales/5/antonio-serrano

miércoles, 13 de julio de 2016

Apuntes sobre el ADN histórico charrúa entrerriano

1 - "El mundo de la vida es un reino de evidencias originarias"

(Edmund Husserl, "La Crisis de las ciencias europeas. Exposición del problema de la ciencia del mundo de la vida", en Jacobo Kogan, "Husserl", BsAs, CEAL, 1992, p.108).



2 - "...Estos indios -Minuanes- permiten en sus tolderías y en todo el territorio en que se extienden, a cuantos indios guaraníes se desertan de sus pueblos y quieren vivir entre ellos... del mismo modo permiten españoles, gauderios y changadores que andan por aquellos campos matando toros para aprovechar los cueros, los que extraen llevándolos a la ciudad de Montevideo...

...pero en nada menos piensan que en reducirse..."

(Gonzalo de Doblas, Teniente Gobernador de las Misiones, citado por Cesar Blas Perez Colman, "Entre Ríos. Historia 1520-1810", Paraná, Imprenta de la Provincia, 1936, pp.160-161).



3- "Los yaros y los minuanes son los núcleos charrúas típicamente entrerrianos".

(Leoncio Gianello, "Historia de Entre Ríos", Paraná, 1951, p.52).



4 - "...“Conocí muy de cerca a los gauchos judíos, consagrados ya por el hermoso trabajo de don Alberto Gerchunoff. Sí, los conocí, y a muchos de ellos les debo favores que jamás podré pagar; quizás, cantando, que es la moneda corriente que usan los trovadores infortunados y peregrinos”, narra en sus memorias.

Y vienen nombres: Cipriano Vila, Climaco Acosta, Juan Aguilar, Basaldúa y Juan Badaraco. “Entre los entreveraos, Jaquie Coogan, Bernardo Rotman, y entre todos ellos, el formidable Adolfo Rabinovich”.

De Rabinovich cuenta que era dueño de una taberna pobre, en la que una cortina de tela dividía el espacio público del privado dormitorio. También que era un buen conversador.

“La primera noche de mi llegada a Rosario del Tala, me lo presentó Vila. Me quedé con él y asistí a sus sagrados rituales de preparar el silencio. Frente a una pequeña mesa, sirvió un poco de Lusera, la bebida tradicional de Entre Ríos. Y lentamente me conversó sobre los campos, la lluvia, los callados ríos que apuñalaban la selva entrerriana”, escribió.

Describe la solidaridad vernácula en un gesto de inmensa generosidad del pulpero judío, quien tuvo que recurrir a un engaño para que acepten de sí lo mejor que podía ofrecer en ese momento y en ese lugar: el catre donde reposar.

Rabinovich había inventado una historia por la que debía ausentarse para poder dejarle su cama. Pero como a las cuatro de la mañana, los ronquidos deschavaron su estrategia y Atahualpa descubrió que dormía arriba de la mesa de billar, “sin abrigo alguno, sin almohada”. “Jamás olvidaré el gesto de ese gaucho judío”, remató."

(Atahualpa Yupanqui, citado por Jorge Riani, en "Tras las huellas de Atahualpa en el monte entrerriano", Archivo El Diario de Paraná).


5 - "... La historia que protagonizaron no comenzó en el momento de revelarse ante una dictadura militar. El embrión de la sabiduría gaucha, criolla o indígena fue puesto en ellos desde pequeños y a través de una convivencia entre iguales..."

(Jorge Repiso, "Los Kennedy. Tres hermanos que casi cambiaron la historia", BsAs, Emecé, 2015, p.50).


6 - "...Vamos a resaltar estratégicamente el Grito Blanco generado en conjunto por la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú, los delegados y militantes, y las instituciones educativas de esa ciudad entrerriana, en lucha contra la contaminación..." (PREFIGURAR OTRA DEMOCRACIA DESDE LA LUCHA EDUCATIVA, Foro Artiguista Entrerriano).

“...Nos dirigimos a todos ustedes para compartir la preocupación del mundo por el cuidado del planeta, “nuestra casa común” y para decirles que en nuestra Asamblea Ciudadana Ambiental de Gualeguaychú, (integrada por todos los que quieran participar) seguimos en la defensa de la Vida y en la lucha contra Botnia UPM y contra todo tipo de contaminación ambiental. Entre otras actividades, impulsamos cada año el Grito Blanco, con los docentes y padres y con todos los ciudadanos que se incluyen en esta lucha”... (El Grito Blanco, en favor del cuidado de “nuestra casa común”).


7 - “Llamamos genealogía al acoplamiento de los conocimientos eruditos y de las memorias locales que permite la constitución de un saber histórico de la lucha y la utilización de ese saber en las tácticas actuales..."

(Michel Foucault, "Genealogía del Racismo", Editorial Altamira, La Plata).-

domingo, 3 de julio de 2016

Celebremos la Independencia alumbrando lo que nos falta

Aportamos aquí una lectura posible de la independencia argentina para compartir entre estudiantes entrerrianos. Una ayuda memoria con preguntas y respuestas.

Daniel Tirso Fiorotto
De la Redacción de UNO Entre Ríos - 3/7/2016



Queremos analizar el sentido de la independencia, además de analizar cómo estamos hoy, qué podemos dar por la patria grande y qué espera la patria de nosotros.

1-¿Qué significa la independencia?

-Significa salir de un estado de subordinación, vivir sin rendir cuentas ni obedecer a un Estado extranjero, dictar leyes propias, decidir sobre el territorio, conocer la unidad del humano en la naturaleza y respetar la soberanía particular de los pueblos. Independientes son los pueblos que ejercen su soberanía y lo hacen sin destruir el ambiente, es decir, no se dejan dominar por otro pueblo y a la vez se desvisten de los ropajes ajenos que les fueron impuestos. Independencia no equivale a aislamiento sino a interdependencia, interacción de igual a igual, reconociéndonos en el paisaje propio.

2-¿Desde cuándo quisimos ser independientes?

-Los habitantes del territorio entrerriano resistimos a la invasión por siglos. Hubo negociaciones pero jamás una aceptación colectiva de la apropiación del territorio por el invasor, y tampoco una resignación frente a los atropellos. Los pueblos lucharon y luchan de distintas formas por la libertad y la independencia. A veces tenemos que hacerlo contra nuestros propios prejuicios y vicios, nuestro estado de servidumbre quizá inconsciente, y contra esquemas heredados de la invasión, por ejemplo: el antropocentrismo, la soberbia del humano.

Desde las Instrucciones

3-¿Hubo manifestaciones explícitas por la independencia antes de 1816?

-La resistencia charrúa de tres siglos antes de la independencia formal es una manifestación explícita. Ya en el siglo 19, las Instrucciones del año 13 para presentar ante la Asamblea empezaban con un reclamo artiguista por la independencia. También se manifestó una actitud por la emancipación en el izamiento de la bandera de los pueblos libres (bandera federal, entrerriana) en 1815, y en el Congreso de Oriente en Concepción del Uruguay, en ese mismo año.

4-¿Qué significado tiene el 9 de julio de 1816?

-El bicentenario de este 9 de Julio es un hito en la historia del Estado argentino, y por consiguiente, en la historia de los argentinos, si consideramos la influencia del Estado en nuestras vidas, por la Declaración formal de la independencia. Más aún cuando se aclaró la libertad frente a toda dominación extranjera. También es un hito para nosotros porque cumplimos esta etapa con alto costo en sangre, sudor y lágrimas, y porque nos inspira a completar el propósito.

Matar a Artigas

5-¿La independencia significa para todos lo mismo?

-No, algunos lucharon con alto sacrificio y no experimentaron gran cambio en sus vidas, en sus comunidades, porque continuaron bajo el yugo de las mismas clases poderosas locales. La independencia vista desde el litoral implicaba, por caso, la distribución de tierras, no así desde la mirada metropolitana.
Los entrerrianos sabemos que el poder metropolitano vio la independencia de una manera bastante sesgada, más interesado en conservar y acrecentar ese poder centralizado que en la unidad de los pueblos y sus autonomías, por eso el distanciamiento con todos los vecinos. Recordemos que en el instante en que se declaraba la independencia se abandonaba a nuestra región.

6-¿Por qué Entre Ríos no participó del Congreso de Tucumán?

-El recelo del Litoral es lógico, si poco antes de la declaración de independencia Buenos Aires había pactado con España la entrega de todo el Uruguay y gran parte de Entre Ríos a Europa, como quien intentara apaciguar al león con una pierna. La lucha de José Artigas y los suyos se enfocaba en reclamar a Buenos Aires que encarara decididamente la guerra por la independencia contra España y Portugal, y Buenos Aires se concentraba en mandar repetidas expediciones para subordinarnos y cometer magnicidio, es decir: matar a Artigas.
Después, el puerto obedecería a las intrigas inglesas para desarticular a las provincias unidas, extirpando el Uruguay. Estas son las razones por las cuales Entre Ríos, Santa Fe y otras provincias no participamos del Congreso de Tucumán: estábamos bajo el asedio de la Buenos Aires monárquica y unitaria, con cero confianza.

Las Malvinas

7-¿Esa desconfianza fue superada?

-Gritar libertad y buscar un rey con sangre europea era la norma y pinta bien el eterno relato de la oligarquía argentina. Digamos además que la independencia significó poco para los esclavos, poco para los pueblos originarios y los criollos pobres, y a partir de entonces Buenos Aires inició un proceso infernal de apropiación de tierras y atropellos varios que concluyó con la arremetida sobre la Patagonia y el Gran Chaco, el ataque de la tiple Alianza al Paraguay y la guerra a Entre Ríos, ya en la segunda mitad del siglo XIX. La rapiña sobre la tierra es un síntoma de continuidad de la colonia, porque esos propietarios negociaban por interés sectorial con el extranjero, contra el bien común. Además son innumerables las denuncias sobre la ausencia de federalismo en el país, aunque esté expreso en la Constitución. La desconfianza en el poder de la metrópolis continúa.

8-¿La independencia está inconclusa?

-La Argentina aún no logró ese anhelo de independencia. Sufre en su territorio el peor acto de colonialismo retrógrado en el mundo, con la desafiante presencia militar británica en el Atlántico Sur. Son millones de kilómetros cuadrados usurpados por un país símbolo del colonialismo y la esclavización y aliado del peor imperio de todos los tiempos. No estamos liberados, entonces, de toda dominación extranjera. Nadie puede celebrar la independencia argentina sin hacer referencia al Estado enemigo actual, que es uno, se llama Gran Bretaña. Además, si el colonialismo continúa en la Argentina, la misma gravedad ha adquirido la colonialidad.

9-¿Qué es la colonialidad?

-Es un modo de dominación, la continuidad del colonialismo por otras vías, mediante el capitalismo y el racismo, en sus diversas variantes. Colonialidad es control, apropiación y explotación, y es también resignación e ignorancia. Para salir de la colonialidad debemos vencer también nuestras debilidades. Se cuela por la producción, el comercio, las academias, la cultura, las escuelas, los medios masivos, la política, las religiones, con un adicional: la naturalización del estado de cosas, en los sectores dominados. La propaganda y el consumismo son expresiones del mismo sistema de dominación.

10-¿Entonces hoy no somos independientes de toda dominación extranjera?

-Hoy no somos todavía independientes porque Gran Bretaña usurpa un inmenso territorio y su plataforma marina, en una extensión que equivale a varias provincias; por la presencia de otros poderes opresores, y por la colonialidad que nos corroe desde adentro. La independencia debe celebrarse pero no como un logro alcanzado sino como una meta.

La colonia no murió

11-¿Quiere decir que todavía estamos en una etapa colonial?

-Sin dudas. Porque no todo el territorio argentino fue liberado. Es lo que diríamos si Gran Bretaña asaltara la provincia de Buenos Aires, o la provincia de Córdoba. Es lo mismo. Todavía somos colonia, no gobernamos en nuestro territorio.

12-¿El día que recuperemos las Malvinas seremos independientes?

Ese día habremos logrado derrotar por fin al colonialismo europeo. Sin embargo, nos quedará la colonialidad.

13-¿Dónde vemos la colonialidad?

-En el predominio de las multinacionales y el capital concentrado, en el menosprecio de manifestaciones culturales propias, en la uniformidad del consumo para favorecer el gran mercado del primer mundo, en la propaganda a favor de sectores de poder y naturalizada, y en el culto a las formas de pensar del invasor y a sus pretendidos próceres.

14-¿Qué podemos hacer para liberarnos de la colonialidad?

-Primero, tomar conciencia de la patria grande, es decir, de la unidad de los pueblos del Abya yala (América), y los daños infringidos por el imperialismo, el colonialismo y la colonialidad. Debemos curarnos de eurocentrismo y racismo, y comprender que la modernidad es fruto de la colonialidad, el genocidio y el saqueo. Jamás aceptar que nuestros pueblos de Abya yala y África están afuera de la historia, porque eso es un engaño europeo. A ese sistema le debemos la esclavización, el saqueo, la distorsión y subordinación de nuestras culturas y nuestros modos de pensar.

15-¿A qué saberes de nuestros pueblos debemos prestarles atención?

-Hay que recuperar saberes sepultados por el invasor. Son inabarcables. Por ejemplo: la armonía del humano en la naturaleza, el vivir bien, la vida complementaria y no competitiva, la comunidad y no el individualismo, la lucha por la emancipación y no la resignación o la cobardía.

Conocernos

16-¿De qué otra manera podemos colaborar con la independencia?

-Siendo solidarios y comunitarios en vez de individualistas, cultivando la amistad con otras comunidades, acompañando; también cultivando alimentos sanos y en cercanía, protegiendo la biodiversidad, precavidos contra los monocultivos; conociendo nuestro entorno, los ríos, las culturas, los pájaros, los árboles, las mariposas, los peces, los alimentos, los distintos pueblos originarios, las migraciones, el arte, y el paisaje que involucra todo eso con nosotros mismos, pero es mucho más. Conocer las luchas, los silencios, las maneras. Ser independiente es conocer, apreciar, y eso se logra quizá en una caminata bajo los árboles, en una rueda de mate, en una lectura…

17-¿Con qué pueblos celebramos la independencia?

-Con los hermanos latinoamericanos, principalmente. Con muchos de ellos tenemos una eterna deuda de agradecimiento, empezando por los haitianos que fueron los primeros en luchar contra la esclavitud y por la independencia a la vez y vencieron a los ejércitos más poderosos de la Tierra.

18-¿Contra qué colonialismos han luchado nuestros pueblos?

-Contra el colonialismo español, inglés, portugués, francés, norteamericano… Agreguemos el colonialismo del capital financiero y las multinacionales. El mandato de la independencia es contra todo dominio extranjero, e incluye al gran capital y a sus socios de acá, que practican lo que se ha llamado el colonialismo interno. Cuando aceptamos que una empresa monopolice la patente de una semilla transgénica, por caso, estamos arodillándonos.

19-¿Cómo desgastamos hoy la independencia, por lo menos en el grado que hemos alcanzado?

-La atacamos al ignorar o menospreciar a nuestros luchadores, erosionar o envenenar el suelo, talar nuestros montes y poner en riesgo la biodiversidad; también al menospreciar los saberes antiguos del suelo, poner en peligro las fuentes de agua, ningunear la trama compleja de la naturaleza y la cultura, practicar políticas invasivas sobre el ambiente; adueñarse de vastos territorios y expulsar a la biodiversidad, en ella el humano, por ambición; lo mismo al practicar un tipo de racismo como el hacinamiento, que impide el vivir bien, o al ningunear a nuestros luchadores, sea los que pusieron el pecho en las Malvinas o los que militan en agrupaciones sociales, ambientales, o realizan grandes aportes en silencio, a veces ignorados.

domingo, 12 de junio de 2016

ARTIGAS, BELGRANO, LA ÚNICA BANDERA, LAS TIERRAS Y LAS LUCHAS REVOLUCIONARIAS DEL PUEBLO

UNA SOLA BANDERA SOBERANA HABÍA EN NUESTRAS PROVINCIAS EN 1815:

“...Artigas… declaró la independencia “de todo poder extranjero” de las provincias que formaban la Liga e izó la bandera federal, única bandera independentista que se enarboló entonces ya que Belgrano había finalmente acatado la orden de plegar la celeste y blanca...” (pp.199-200).



“...En la lista de confiscados (por el Reglamento artiguista de Tierras de 1815) tenemos nada menos que a Bernardino Rivadavia, a Martín Rodríguez, a Miguel de Azcuénaga, a Díaz Vélez, al administrador de Correos, Melchor de Albín, al suegro de San Martín, Francisco de Escalada, y a dos parientes de Belgrano: su sobrino, Julián de Gregorio Espinosa y su cuñado, Juan Bautista Dargain. También fue expropiado su secretario, José Ramón Milá de la Roca...” (p.203)

Mauricio Fau, “Belgrano, el contrarrevolucionario”, BsAs, La Bisagra, 2016.-


“...El líder oriental nada hizo tampoco ante las tomas de hecho, las cuales no discriminaban entre los latifundistas patriotas o del enemigo. Las masas plebeyas, “concientes de la lucha por el poder en la Provincia Oriental, buscaban forzar una definición de Jose Artigas a favor de sus intereses. Apelaban al caudillo como protector, pero amenazaban con la resistencia armada si sus reclamos no eran atendidos… Lejos de ejercer un control indiscutible (o una manipulación, como una visión elitista podría aseverar), la autoridad de Artigas sobre las tropas orientales… estaba condicionada al cumplimiento de los compromisos contraídos en la lucha...”

Ana Frega, “Los “infelices” y el carácter popular de la revolución artiguista”, citada por Mauricio Fau en “Belgrano, el contrarrevolucionario”, BsAs, La Bisagra, 2016, p.203,-

sábado, 23 de abril de 2016

Lecciones de Historia Entrerriana

Don César Blas Perez Colman, nació en Concepción del Uruguay el 11 de Diciembre de 1874... Creció este vástago en el seno de una familia patricia. Los cuentos y sucedidos del fogón, en que estuvieron criollos de ley, despertaron en su espíritu una vocación de saber más sobre toda intención humana.

El futuro historiador de Entre Ríos se educó en su ciudad e hizo los estudios secundarios en el Colegio Histórico. Siempre se acordó de él, al punto de que, siendo diputado provincial, presentó un proyecto convertido en Ley, estableciendo el Día del Arbol. Y puso "28 de Julio". En 1849, el mismo día, fue fundado el Colegio Histórico de Uruguay..."

Prof. FACUNDO ARCE, "Doctor César Blas Pérez Colman - Historiadores Precursores", en "Enciclopedia de Entre Ríos", Tomo III, Paraná, Arozena Editores, 1978, p.209.-



sábado, 2 de abril de 2016

La Revolución del 11 de Abril de 1870: ¡Muera el traidor Urquiza! ¡Viva López Jordán!

-Unos apuntes para la Otra Historia de la Historia
y para la Historia del Mundo Entrerriano-

Atardece en el Palacio San José ese Lunes 11 de Abril de 1870. El gobernador, y ex presidente Urquiza, está tomando mate debajo del corredor, charlando de sus negocios políticos con algún colaborador. Subestima las amenazas contra su vida. Subestima al pueblo profundo entrerriano y a los milicianos federales y sudamericanos. Tiene mucho, mucho dinero, riquezas, poder económico y político, y con eso, poder policial y militar. Cree que será intocable para siempre. Dice, intuye públicamente, desde hace unos nueve años que ha hecho “sacrificios” políticos y que será ferozmente incomprendido, pero no hace caso a los avisos de sus partidarios.


El Palacio San José, en Concepción del Uruguay


Hace pocos días, en Febrero del mismo año, ha recibido con honores excesivamente fastuosos al Presidente Sarmiento en el Palacio. Quiso el General Urquiza hacer ostentación amable y paritaria de su riqueza y de su poder “civilizados” para asombrar al presidente unitario. El sanjuanino ha llegado a Entre Ríos en un buque llamado “Pavón”. Duelo de chicanas entre políticos burgueses “civilizados”. Pavón es uno de los peores recuerdos para los panzas verdes: es el lugar de una batalla que se entregó a los porteños sin luchar hasta el final, es el día maldito de 1861 (hace nueve años) en que Urquiza eligió el camino de la subordinación al poder central para potenciar sus intereses privados. Hasta ahí, sus intereses se combinaban con expansión política y esa expansión contenía y movilizaba la dignidad popular entrerriana.

El pueblo trabajador mirá asombrado, revuelto y lleno de indignación ese espectáculo político bochornoso del poder. Para muchos es la gota que rebalsa el vaso. “El General se ha vendido a los porteños” repiten muchos desde ese 1861. Urquiza le da la espalda a las rebeliones federales en toda la Confederación Argentina -El Coronel Berón en La Paz fue uno de los espíritus rebeldes de ese momento inmediatamente posterior a Pavón-. Las montoneras allá en las provincias y acá le reclaman al caudillo públicamente jugarse, y nada. Avanzan Mitre y cía masacrando a los pueblos. Los enemigos de los pueblos libres de Sudamérica -mitristas, colorados uruguayos, burgueses brasileños- se unen y destruyen Paysandú a principios de 1865. Muchos entrerrianos combaten y mueren solidariamente en la tierra sanducera junto a Leandro Gómez por convicción federal, americana y popular. Urquiza nada. Peor, hace negocios con la guerra.


Paysandú bombardeada


Esas oligarquías enemigas formalizan su “Triple Alianza”, aliada al imperialismo británico como siempre y más que nunca, y masacran también al pueblo paraguayo en una guerra infame. Urquiza ha acordado con Mitre ir a esa maldita guerra, pero una parte de la tropa popular entrerriana se le subleva en Basualdo y Toledo. Su autoridad ya no es tal porque está subestimando al pueblo. Se enoja, hace perseguir a los rebeldes, le pide al propio y leal López Jordan que “respecto a los autores de la deserción de Nogoyá y del Paraná se hace necesario capturarlos, procesarlos y remitirlos tanto, como digo, los de Nogoyá como los de María” (1). Es la moral política del pueblo y su lucha la que forja los grandes momentos históricos, los caudillos ascendien y descienden según interpreten y conduzcan -a su manera, que hay que discutir- esa moral política popular. Algún día el pueblo se dará cuenta que no necesita caudillos y que puede sólo.

En 1868, el General pierde la “elección” de Presidente que gana Sarmiento, apoyado por Mitre, y toma la peor decisión que podía tomar: se presenta a la reelección -ese mismo año- como gobernador de Entre Ríos, cerrando el camino -una vez más- a su fiel lugarteniente e inquieto Ricardo López Jordán (hijo), coronel ascendido a General por el último presidente confederal, Santiago Derqui.


Justo José de Urquiza


Es unánime el criterio entre todos nuestros historiadores, y sobre todo los historiadores urquicistas -Beatriz Bosch, Leoncio Gianello, Leandro Ruiz Moreno, Facundo Arce- del grave error reeleccionista de Urquiza. Esa decisión política -que será la gran decisión política final- del gobernador, ahoga las expectativas de defensa soberana de la dignidad entrerriana, de los anhelos federales y de un mejor futuro político y social, y le aclara definitivamente el panorama a muchos en Entre Ríos: el último Urquiza es el Urquiza real, y ese Urquiza que parecía representar y potenciar al pueblo va a tener que dejar paso al pueblo al que ahora claramente está oprimiendo.

Es mucho ya lo que se le soporta a Urquiza. Ha entregado, ha privatizado parte de la recaudación tributaria de la provincia y el arrendamiento de los campos dejando todo en manos de Antonio Fragueiro -el “Contrato Fragueiro”-. Todo siempre a cambio de recaudación arbitraria y apremiante, créditos, guita fácil, supuesta gobernabilidad, pero ahora todo más patético, miserable, patente, inoportuno e inaceptable que nunca. El pueblo mastica bronca, los intelectuales militantes del periodismo no ahorran críticas públicas al ex presidente: se expresan con fuerza, y luchando contra presiones y censura, Francisco F. Fernandez, Olegario V. Andrade (un tiempo), Evaristo Carriego y José Hernandez quien un par de años después compondrá el mítico Martin Fierro, muy probablemente inspirado en la rebelión y derrota jordanista, pero con una interpretación muy subjetiva, de clase, compleja y tan rica y contradictoria, del propio Hernandez.

Se escucha el galope cercano de los caballos que vienen con sus jinetes ese atardecer del 11 de Abril. Urquiza no da importancia, será uno de los tantos mensajes que espera o alguna consulta, o alguna visita. El galope no se detiene. Se escuchan gritos. “¡Muera el traidor Urquiza, Viva López Jordán!”. El tiempo cotidiano se corta de pronto, como el aliento, y la conciencia tal vez se da cuenta de que está entrando en otro tiempo, el tiempo histórico. Urquiza manda a cerrar los portones del Palacio: ya es tarde, la Historia ya pasó por la puerta sin pedirle permiso, por primera vez sin pedirle permiso, y será sin permiso para siempre.

Urquiza no lo sabe, pero está todo planeado hace varios días. Los revolucionarios están encabezados por los infatigables e irreductibles hermanos Querencio -Mariano y Carlos- y José Mosqueira, entre otros. Varios de ellos han estudiado en las escuelas que ha creado el propio Urquiza hace tiempo, como el gran Colegio del Uruguay que dirigió Alberto Larroque, y vienen a demostrar que los frutos de la dinámica educativa pueden ir más allá de las intenciones del sistema y del poder hegemónico. O que pueden hacerle saber al poder, en cualquier momento, que está traicionando las cosas que hace enseñar en las aulas y en los actos, y que el pueblo tiene derecho a hacerselo saber de la manera que le parezca, buscando con justicia salir de la impunidad y la hipocresía.


Carlos Querencio, a la derecha, en
Fermín Chávez, "Vida y Muerte de López Jordán"


Casi cien años después, hombres de Fe, solidarios y comprometidos, tuvieron que concluir con claridad que se debe comprender y no se debe confundir la violencia injusta de los opresores que sostienen este “nefasto sistema”, con la justa violencia, la justa defensa propia popular y la acción de los oprimidos, que se ven obligados a recurrir a ella para lograr su liberación.

Urquiza corre a buscar un arma, sus hijas le gritan que se proteja. Lo hace, pero será inútil. Hace tiempo la Historia Entrerriana lo busca para ajustarle cuentas. Se ha preparado estratégicamente su final. Ha habido reuniones en Concordia, donde mastican odio y sed de revanchas “blancos” orientales traicionados en Paysandú. Ha habido reuniones en la estancia de López Jordan, en Arroyo Grande, punto estratégico entre Colón y Concordia. Pero López Jordán sólo quiere que apresen al General y lo envíen al exilio, tal vez a Europa. Los revolucionarios le dicen que sí, pero harán otra cosa: van a cortar el mal de raíz, van a liquidar a Urquiza y a sus hijos, a sus posibles sucesores políticos. Los revolucionarios están decididos a todo, sólo quieren que la prestigiosa figura de López Jordán encabece el gobierno posterior a la revolución.

Urquiza dispara e hiere al pardo Ambrosio Luna, pero un tiro del tuerto Alvarez -o del propio Negro Luna- hiere al General en el pómulo. Su fin está cerca. Es grande para caer, pero ya cae. “El general cayó en el vano de la puerta y en esa posición Nico Coronel le pegó dos puñaladas y tres el cordobés Luengo, que venía de militar” (2), dicen las crónicas. Entrerrianos -algunos quieren contar el número, como en las elecciones-, orientales, correntinos y cordobeses han hecho justicia. Un día se tenía que terminar tanta infamia política y social. Son los espectros heroicos de Pavón, de Paysandú, de Basualdo y de Toledo que vienen a buscarlo. Va a tener que hacerles compañía en el infierno que el propio General ha pactado y desatado. Son su mano de obra de siempre, que están hartos de la política transera y versera, que por una noche decidieron no ser sus peones.


Representación de la muerte de Urquiza


Los milicianos federales han realizado una acción revolucionaria que se clava para siempre como bandera en la Historia y la conciencia de los entrerrianos, de los provincianos federalistas y de los sudamericanos. Van a tener que hablar para siempre de atentado y revolución los que hablen del pueblo entrerriano y repasen sus gobernantes, sus políticos y su historia. Podrán entregar y saquear la provincia y el país, podrán intentar esconder o maquillar la historia con sus discursos de salón o su anecdotario historiográfico insípido y berreta, pero el hecho estará para siempre, latente, soberano e interpelante. Es la decidida acción revolucionaria del pueblo la que hace la historia grande.

Una muerte mil veces merecida”, escribe el jordanista José Hernandez sobre la acción del 11 de Abril. Y el designado nuevo gobernador de Entre Ríos, Ricardo López Jordán dice sincera y públicamente en su memorable mensaje de asunción:



Ricardo López Jordán (h)


...He deplorado que los patriotas que decidieron salvar la instituciones, no hubieran hallado otro camino que la víctima ilustre que se inmoló, pero no puedo pensar en una tumba cuando veo ante mis ojos los hermosos horizontes de los pueblos libres y felices.." (3).

La revolución entrerriana tuvo que resistir después la infame invasión del ejército nacional sarmientino. La dignidad y el coraje panzas verdes, casi siempre a caballo, resistió masivamente en muchas batallas por la defensa de la soberanía entrerriana -repetimos, se habla de soberanía en los documentos históricos, y no de “autonomía”- hasta que fue derrotada militarmente por las “modernas y civilizadas” ametralladoras nacionales sarmientinas y roquistas. Los Querencio masticarán bronca estratégica contra Lopez Jordán en su exilio oriental después (4). De todas maneras, quedará para siempre en la conciencia de los buenos entrerrianos la consigna jordanista frente al atropello, el ajuste centralista y la entrega:

¡El que no defiende a Entre Ríos es un traidor” (5).


Defender la soberanía entrerriana,
impreso jordanista del 20/8/1870, en
Leandro Ruiz Moreno, "Entre Ríos 1862-1930"
(Historia Arg.Contemporánea, Academia Nacional de Historia,
El Ateneo, BsAs, 1967, p.223)


Prof. Mauricio Castaldo – 2/4/2016
María Grande – Entre Ríos

Urquiza tal vez alcanzó a pensar, tal vez sintió -aquel 11 de Abril- que su poder dejó de ser real porque el pueblo se había dado cuenta que era un poder ideológico. La pólvora, los puñales y la sangre fueron testigos de la Historia.

PALACIO SAN JOSÉ

Sigue siendo irreal. Un espejismo
que atravesó los mares y la historia.
Un perenne artificio. La ilusoria
visión de un General. El egoísmo

o la compleja vanidad de un hombre
que concibió el esplendido escenario
para su eternidad, y el temerario
puñal de la traición sobre su nombre.

Nada es real. Ni el lago ni la alfombra
de rosas que a Sarmiento recibiera,
ni la sala de espejos, ni la sombra
de un fugaz centinela de ceniza.

Solo una cosa, acaso, es verdadera.
Una mancha de sangre: la de Urquiza.

Juan Manuel Alfaro


NOTAS:

(1) Fermín Chávez, “Vida y Muerte de López Jordán”, BsAs, Theoría, 1957, p.150.-
(3) “Documentos y Proclamas Jordanistas”, en https://sites.google.com/site/eljordanista/Home/proclamas-jordanistas
(4) Fermín Chávez, ob.cit, p.268.-

(5) Leoncio Gianello, “Historia de Entre Ríos”, Paraná, 1951, p.457.-